Sobre mí

¿Pero qué pasa? ¿Pero qué invento es esto?

Os voy a contar un secreto. Yo no soy crítica literaria. Ni lo quiero ser. Sólo soy una persona que lee. Cuando puede, cuando quiere. Lo he hecho por obligación, lo he hecho por placer, lo he hecho por diversión y como la mayoría de los que una vez se crearon un blog con pretensiones, lo he hecho por postureo. Lo hago sobre todo porque necesito rellenar mi vida de otras vidas, completar mis problemas con otros problemas, aprender de experiencias no vividas, prepararme para lo que vendrá.

 Es por eso, que además de leer, necesito hablar de lo que he leído. Y muchas veces, al no tener interlocutor me encerraba en el baño y discutía conmigo misma si el protagonista había hecho bien o mal al abrir aquella puerta, literal o figuradamente. Y preparaba respuestas para acallar a mi yo interno, siempre dispuesto a ganar las discusiones, a veces a costa de mi propio orgullo. Porque yo siempre quise/quiso/quería quedar por encima de yo/mí/me/conmigo. 

Hace unos años creé este blog. Para dejar de hablar sola. Para no preocupar a mis padres. Para no preocupar al yo interior enfadado conmigo por responderle agudamente cuando intentaba ponerse serio. Creé este blog y un poco después lo abandoné. Me faltaba tiempo. Conseguí un trabajo apasionante pero extenuante, que me dejaba pocos momentos para leer y menos aún para hablar de lo que leía. 

Y lo abandoné porque me abandonó la motivación. Fuí una impostora. Me encontré hablando de libros que no me interesaban nada, pero con los que me había comprometido. Me descubrí copiando formulas que a otros les encantan, pero con las que yo no me sentía nada cómoda. 

Yo no quiero hacer un resumen de lo que leo. Yo no quiero animar a nadie a que lea lo mismo que yo. ¿Quién soy yo para recomendar absolutamente nada? Yo quiero opinar, sentir, reivindicar, llorar y reír una historia. Quiero hacerlo por escrito sin pensar que al otro lado hay algo/alguien/algunos. Quiero hablar del final, de con quién se queda el protagonista, de quién mató a Liberty Valance, quiero descubrir por quién doblan las campanas y hacerlo sin pedir perdón a cada momento por si alguien, después de lo llovido, todavía no sabe que Romeo y Julieta al final se mueren. 
He estado mucho tiempo pensando en resucitar aquel blog o dejarlo morir con dignidad.  Me he decidido por aplicarle una eutanasia compasiva y donar sus órganos. Aquí traeré algunas de las entradas que no me sonrojan, en las que no miento, ni siquiera a mi misma. En las que dije lo que quise y como quise. En las que no copié a nadie. Lo haré por cariño, por pequeño orgullo y para rellenar... no nos engañemos. Empezamos mal, si empezamos mintiendo.
Escribiré cuando pueda, cuando quiera. Me lo prometo.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ocho de Junio de 2019

Una de las semanas más complicadas de los últimos meses está a punto de acabar. He sobrevivido a un trabajo en que el teléfono es indispe...